¿Cuánto debe durar una demo?
La respuesta honesta es: lo que dure una cosa clara, y ni un segundo más. En la práctica eso deja la mayoría de las demos de producto entre treinta y sesenta segundos, que es aproximadamente el tiempo que te dará alguien que está decidiendo si prueba tu producto.
La duración sigue a la estructura, no al revés
No apuntes a una duración; apunta a una estructura y deja que la duración salga sola. Una demo que funciona tiene cuatro tiempos. **El estado previo**: cómo se ve el problema del espectador, dos o tres segundos, normalmente la pantalla desde la que empiezas. **La acción**: lo que realmente haces, y esto es la mayor parte del vídeo. **El resultado**: lo que ha salido, mantenido el tiempo suficiente para leerlo. **Y ahora qué**: adónde ir, unos segundos al final. Salta cualquiera de los cuatro y la demo se siente incompleta por larga que sea; incluye los cuatro para una tarea y caes en el rango de treinta a sesenta sin proponértelo.
Empieza en la acción
La forma más común de alargar una demo es la pista de despegue: iniciar sesión, navegar, explicar la disposición, llegar a la función a los veinte segundos. Corta todo eso. Empieza en la pantalla donde va a pasar lo interesante, con datos realistas ya puestos. Nadie que vea una demo necesita ver un formulario de acceso, y cada segundo antes de la primera acción significativa es un segundo en el que la gente se va. Si de verdad hace falta contexto, es una frase de texto en pantalla, no una secuencia de navegación.
Ritmo: más lento de lo que parece correcto al grabar
Tú sabes dónde está todo; el espectador lo ve por primera vez. Para alrededor de un segundo cada vez que aparezca algo que haya que leer —un resultado, un menú, una confirmación— y deja que un zoom se asiente antes de hacer lo siguiente. Grabar a tu propia velocidad de trabajo es la razón de que la gente diga que una demo se sintió «acelerada» sin poder decir qué fallaba: cada paso era visible por separado, pero ninguno estuvo en pantalla el tiempo suficiente para leerse. Por eso una demo más corta con pausas gana a una más larga sin ellas.
Cortar cuando se alarga
Cuando la demo dura 90 segundos y tiene que durar 40, corta pasos enteros en lugar de rascar fotogramas de cada uno: recortar las pausas es justo el movimiento equivocado, porque las pausas son lo que la hace legible. Pregúntate qué pasos necesita la *frase*. La configuración suele irse. Los caminos alternativos se van. Todo lo que muestras porque te enorgullece y no porque sirva a la tarea, se va. Y si de verdad hay que enseñar dos cosas distintas, eso son dos demos: dos vídeos de cuarenta segundos se ven muchísimo más que uno de ochenta y pueden ir en sitios distintos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe durar un vídeo demo de producto?
De treinta a sesenta segundos para una tarea clara. Más solo si la tarea realmente dura más, nunca para meter más funciones.
¿Qué debe incluir un vídeo demo?
El estado previo, la acción, el resultado mantenido lo suficiente para leerlo y adónde ir después.
¿Debo mostrar el inicio de sesión?
No. Empieza en la pantalla donde pasa lo interesante, con datos realistas ya puestos.
Mi demo parece acelerada, ¿qué falla?
Normalmente el ritmo, no la duración. Para alrededor de un segundo cuando aparezca algo nuevo; tú conoces la interfaz y tu espectador no.
¿Puedo hacer una demo más larga?
Sí: la exportación gratuita corta a 30 segundos y la duración completa es de pago. Pero el límite de duración rara vez es lo que le pasa a una demo.
¿Mejor una demo larga o varias cortas?
Casi nunca la larga. Dos vídeos cortos se ven más que uno largo y se pueden usar en sitios distintos.
Convierte una grabación de pantalla en una demo que se ve. Graba una pestaña, obtén zooms automáticos donde de verdad pasó algo, ponlo sobre un fondo limpio dentro de un marco de ventana y exporta MP4. Todo ocurre en la pestaña: en nuestro lado no hay ningún punto que acepte vídeo.
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